El Informe 2017

The ATT Monitor 2017 Report was launched Monday, 11 September 2017.

 

This third edition of the ATT Monitor report focuses on the critical issue of transparency in the arms trade and in the ATT specifically. Transparency is, as Chapter 1 outlines, central to many of the ATT’s operative articles. Without greater sharing of information by States Parties, it will be hard, if not impossible, to achieve the Treaty’s object and purpose of reducing human suffering, preventing diversion and establishing the highest possible common international standards for regulating the international arms trade. More than two years after the Treaty’s entry into force, early indicators are now available to assess the extent to which ATT States Parties are putting into effect their commitment to transparency.

In particular, this report focuses its analysis on the two official sources of information that States Parties must submit – the Initial and Annual Reports. Accurate, systematic and comprehensive reports on implementation and on exports/imports, submitted publicly and on time, are critical tools to measure how well States Parties are living up to their ATT obligations. Overall, this report finds that progress on public reporting has been disappointing, both in terms of the quantity and the quality of received reports.

El capítulo 1 de este informe es un apartado temático especial sobre la transparencia y el TCA. Está dividido en tres partes. En primer lugar, analiza cómo muchos de los artículos operativos del TCA están imbuidos de transparencia, como concepto, y cuestiona hasta qué punto los Estados Partes han cumplido las exigencias de transparencia del Tratado en sus primeros años. En segundo lugar, analiza los efectos prácticos de una mayor transparencia en dos aspectos concretos de la aplicación: el artículo 11 (Desvío) y medidas anticorrupción en virtud del artículo 15 (Cooperación Internacional). En tercer lugar, el apartado especial examina los argumentos en favor de más transparencia, y aborda diversas percepciones diferentes que pueden existir sobre los compromisos del TCA en materia de transparencia.

El capítulo 2 evalúa la situación actual de los informes anuales del TCA. Aunque el número de informes presentados públicamente por los Estados Partes es positivo, la calidad de su contenido será un asunto de creciente preocupación cuando sea posible un mayor escrutinio. Al analizar el contenido del primer grupo de informes anuales presentados en 2016, que abarcan las exportaciones y las importaciones de armas durante 2015, el Monitor del TCA ha identificado importantes discrepancias en la información proporcionada por los Estados Partes. Es probable que algunas de estas cuestiones se aborden con el tiempo, cuando se modifiquen las plantillas de presentación de informes y los Estados Partes estén más familiarizados con la práctica de presentar informes sobre el TCA.

Otras discrepancias se refieren a diferencias en los sistemas y las definiciones nacionales. Sin embargo, algunas de las cuestiones identificadas en este capítulo plantean dudas inmediatas sobre cómo mejorar la información que se proporciona en los informes anuales.

Por ejemplo, la conclusión del análisis de 435 transacciones distintas de APAL de las que informó un Estado Parte exportador en su informe anual 2016 fue que la inmensa mayoría de las exportaciones de las que se informó no coincidían con el informe del Estado Parte importador especificado.
En el 78 por ciento de los casos analizados, el informe de exportación no se correspondía con la importación de un tipo de arma similar, independientemente de si coincidían o no las cantidades. Únicamente en el 6 por ciento de los casos había un «reflejo» exacto entre los informes (es decir, casos en los que coincidían el país, el tipo de arma y la cantidad).

El capítulo 2 también incluye una evaluación sucinta de los informes anuales presentados sobre las exportaciones e importaciones de armas durante 2016 antes del 31 de mayo de 2017. Al igual que el año pasado, se prevé que más Estados Partes presentarán su informe en el plazo entre la fecha límite legal de 31 de mayo y el inicio de la CEP. Así, este análisis inicial se ampliará en el informe del Monitor del año que viene.

El capítulo 3 evalúa hasta qué punto los informes iniciales son herramientas útiles para evaluar las prácticas de la aplicación del TCA y las dificultades con las que se encuentran los Estados Partes. Pone de manifiesto algunas tendencias en las prácticas de aplicación relativas a las exportaciones, el corretaje y la ejecución, e identifica algunas dificultades compartidas que influyen en la eficacia de los informes iniciales, incluida la falta de capacidad de comprobar la fiabilidad o la exhaustividad de la información presentada en los informes de los Estados Partes. La conclusión es que en ocasiones hay una diferencia importante entre aquello sobre lo que se informa y la práctica y la aplicación sobre el terreno, y que es importante que los Estados Partes actualicen sus informes de aplicación del Tratado (tal como exige el artículo 13.1) para reflejar con precisión los avances en materia de aplicación del Tratado y los logros conseguidos.

Finalmente, El capítulo 4 proporciona una actualización sobre la mejora continua de la herramienta de evaluación de riesgos Risk Watch del Monitor del TCA. Risk Watch, como se expuso en el informe del año pasado, es una herramienta para reunir y sintetizar información pública relativa a los riesgos identificados en el TCA. Este proceso se llevará a cabo inicialmente para un número reducido de contextos preocupantes, y este capítulo explica el proceso utilizado para elaborar una tipología que refleje un abanico amplio de contextos en los que se pueden utilizar armas de forma indebida.